lunes, 18 de septiembre de 2017

El tiempo 2 (Rev 0)

Dos cosas más se pueden agregar a lo que escribí ayer [1]

Primero, otro argumento a favor de ver el tiempo como un camino.

Hagamos el siguiente ejercicio: nos sentamos frente a un reloj (de agujas, para que sea más fuerte la experiencia) y observamos el segundero en su movimiento.

Avanza un segundo...


y otro....


y otro...


y otro...


i n e x o r a b l e m e n t e


¿qué pensamos? ¿qué sentimos?


sentimos que...


el tiempo pasa.......      (y Pablo Milanés se va volviendo viejo)

que "se me hace tarde"... (algunos locos como yo siempre sienten eso)

en cualquier caso, la idea central es la anterior

que el tiempo "pasa"

Pero, digo yo... ¿cuantos años estuvo la humanidad mirando el sol y afirmando que el sol sale y el sol se pone hasta que dijeron, "no... el sol está quieto y es la tierra la que rota sobre sí" (después vino Einstein y volvió a mover el sol, o dijo que, al final, no se puede saber quien se mueve, pero eso es otro tema)

Del mismo modo, podríamos decir que el tiempo está quieto y somos nosotros quienes pasamos, quienes lo recorremos.

Sí, aunque estemos quietos, sentados en un sillón, mirando el reloj, somos nosotros los que "andamos el tiempo".

Tal vez la resistencia a pensar así es porque, si yo camino, puedo detenerme si así lo quiero, pero en este caso, si el tiempo es un camino, yo no camino nada, sino que voy arriba de un tren que siempre va y no se detiene (al menos, yo no lo puedo parar)

(Pero... ¿es así? ¿Quien dijo que no hay algún tipo de meditación o trance profético que "saque" a la persona del tiempo?)




Aquí viene el segundo pensamiento.

Veo en el libro que estoy leyendo [2] que la ciencia parte de supuestos, conceptos fundamentales que no cuestiona y, por el contrario, delimitan su propio campo.

Ahora bien, veo en el análisis filosófico del tiempo, que se pretende definirlo, utilizando, también, conceptos ya existentes.

O sea, la filosofía "acusa" a la ciencia de no cuestionar determinados conceptos básicos (como puede ser el espacio, el tiempo, el movimiento, etc) sino que, parte de ahí, y se desarrolla a partir de la aceptación de los mismos, pero ella misma, de la manera que intenta definir al tiempo, lo hace (o intenta hacerlo), también, en función palabras y conceptos conocidos.

Y a mí me parece que la "naturaleza" del tiempo es escapa de lo conocido y, por lo tanto, no pueden utilizarse conceptos preexistentes en su definición.

Por otra parte (y ésto tiene relación con lo que escribí al principio de todo [3]), el tiempo y el espacio, constituyen la cárcel de nuestra existencia y de nuestra "conciencia" (si puedo llamar así a todos nuestros pensamientos, imaginación y elaboraciones mentales), y ¿cómo podemos definir a los límites de nuestro pensamiento, con herramientas que se encuentran dentro de esos límites?

Si, como sugerí antes, hubiese algún tipo de meditación, o trance profético, que pueda sacar al hombre de la cárcel del espacio y del tiempo, desde afuera, se podría dar una definición mejor (que, de todos modos, no sé cómo se podría "explicar" a los que aún estamos presos :-)

NOTAS:
[1] https://delapampaajerusalem.blogspot.com/2017/09/el-tiempo.html
[2] "Principios de filosofía - Una introducción a su problemática" de Adolfo P. Carpio
[3] https://delapampaajerusalem.blogspot.com/2017/09/reflexiones-en-el-estudio-de-la.html




domingo, 17 de septiembre de 2017

El tiempo 1 (Rev 0)

De acuerdo al comentario del libro que estoy leyendo [1], entiendo que la definición de San Agustín sobre el tiempo es algo así como que el tiempo es "inexistente".

Claro, porque si el pasado ya no es y el futuro, no lo es aún, lo que queda es el presente, pero si el presente es (escuchado de otra fuente) la "delgada frontera entre futuro y pasado", no tendría duración (el futuro se convierte en pasado a medida que pasa, en un abrir y cerrar de ojos y, así, el tiempo, se escurre entre los dedos, sin "ser").

Esa definición me suena muy "científica", fría (como dicen los libros de física, en condiciones ideales de presión y temperatura, sin rozamiento, etc) y, por lo tanto, desconectada de otras variables que le pertenecen de manera esencial, tal que, en esa desconexión, pierde su naturaleza (es como si quisiéramos analizar a nuestro ser amado, desde un punto de vista anatómico y lo convertiéramos, de esa forma, en un conjunto de tejidos, humores (líquidos), pelos y otras cosas asquerosas :-)

Y ¿cuál es la forma de saber que ese análisis no es verdadero? Que si agarro el mismo peso en huesos y tejidos, etc., no llego a un clon de mi ser amado; simplemente porque.. es más que eso.

Me parece que algo parecido pasa en ese análisis del tiempo.

El mismo San Agustín dice algo que, me parece, ayudaría a una definición más completa (real).
Pero me atrevo a decir que sé con certidumbre que si "ninguna cosa" pasara, no hubiera tiempo pasado; que si ninguna sobreviniera de nuevo, no habría tiempo futuro, y si ninguna cosa existiera, no habría tiempo presente
Aquí leo un reconocimiento a que el tiempo tiene una ligazón profunda con "las cosas que pasan".

Y acá es donde quisiera decir que me parece que una definición del tiempo, quizás menos pura filosóficamente, pero más real, debiera incluir esas "cosas que pasan".

Cabe hace una salvedad también y es que, lo que voy a decir ahora, está centrado en el hombre; tal vez la principal diferencia en lo que quiero decir es que los filósofos desean llegar a una definición abstracta y general, mientras que lo mío se circunscribe a la experiencia humana.

Decimos nuestra edad con la fórmula "tengo x años"; y hay quien observa "no, esos años que decís, ya fueron, ya no los "tenés", los que "tenés" son los que te restan vivir"; asemejando los años al dinero en la billetera, "tenés" lo que aún no gastaste.

A mí me parece que no es así, porque mi presente no puede "ser" sin mi pasado (estemos a gusto o no, con él), "soy" un producto de ese pasado que fue acumulando experiencias, cicatrices físicas y emocionales, arrugas, traumas, cultural, la música que voy canturreando por la calle, en síntesis, todo lo que soy. Y lo que son los demás, y el mundo entero (incluyendo la geografía, con los cañones donde hubo ríos y las montañas que fueron volcanes, etc).

Así, el tiempo se parecería más a un camino, donde un punto del mismo se define a partir de la distancia al origen (y a la distancia al objetivo también) o, más exactamente, a partir de todos los puntos que lo preceden desde el origen. Si no definimos así a ese punto, estamos dando unas coordenadas frías de un punto en el espacio, pero ya no es parte de un camino.

Y con el futuro pasa algo parecido, el pasado me da el lugar y el futuro me da la dirección en ese camino, hacia adonde voy (parte decidiré yo, parte no, ese es otro tema).

Según esa definición, el pasado no "fue"; el pasado está ahí, "es", lo recuerde o no. Y el futuro también "es" en la medida que influye, define mi presente, toda vez que le da una dirección, un sentido (en todo el significado de la palabra).

(Quizás sea esa, en el fondo, la discusión, qué entendemos por ser y existir; San Agustín dice el pasado ya no es y yo (humildemente) quiero decir que el pasado sí es)

Una vez le pedí a un rabino una definición del tiempo, y me dijo que era la "expansión (desenvolvimiento, desarrollo) de la creación (o sea, del propósito de Di-s)"

Me gusta esa definición.

Y creo que contiene lo que yo digo, porque ese desenvolvimiento, es acumulativo.

Es más, creo que ir por ese camino de incluir el pasado, y el futuro, en la definición del tiempo, como actores protagónicos (existentes hoy), nos acerca "algo" a ese concepto tan sobrehumano (al que la matemática relativista puede aproximarse, pero la intuición humana no) de que haya "algo" (Di-s, por ej) que esté por "fuera" del tiempo y que, desde su punto de vista, el tiempo esté todo ahí, y pueda ser visto todo junto (donde la misma palabra "todo junto" nos habla de espacio o de tiempo, la cárcel de 4 dimensiones de la mente humana).

Givat Zeev, Israel, 17-Set-2017

NOTAS:
[1] "Principios de filosofía - Una introducción a su problemática" de Adolfo P. Carpio

viernes, 1 de septiembre de 2017

Honestidad y humildad (Rev 1)


Hace muy poco (muy poco de hoy hacia atrás, aunque mucho desde mi nacimiento a esta parte) me enteré, que la eterna curiosidad que siempre tuve por la verdad, las causas de las cosas (los por qué) y otras preguntillas, en general, pertenecen al campo de la filosofía.

Así que compré un libro [1] (que comencé a leer), y también me lancé a escuchar a algún que otro filósofo (en la Alejandría de hoy, que es internet).

Y a (muy) poco de comenzar, creo tener algo claro. Si uno, verdaderamente, quiere llegar a la verdad, si busca respuestas (verdaderas, claro, por lo antedicho), el punto de partida de su pensamiento, debe ser: honestidad y humildad.

(Siempre se cita el ejemplo de que un misil balístico, que con pocos grados de error en la dirección de su lanzamiento, va a parar muy lejos de su objetivo; aquí pasa lo mismo, si no se parte desde la honestidad y la humildad... prendé el televisor y ahorrate el viaje).

¿Por qué digo ésto?

Dos frases introductorias:
  • Hace poco escuché una frase muy linda [2] "el universo no sólo es más extraño de lo que imaginamos, sino que es más extraño aún de lo que podemos imaginar"
  • El Cuzarí [3] dice que "fe" no es si Di-s existe o no (ya que todos están de acuerdo en que sí hay Di-s) sino, si se comunica o no (o "puede comunicarse") con sus criaturas.
Diría que ambas frases se complementan de la siguiente manera: creas [4] lo que creas respecto de la existencia de un ser superior, con voluntad y capacidad creadora, con ingerencia en su creación (o no, tal cual se analiza en El Cuzarí), con un propósito para la misma, etc, etc, etc., hay algo que sí debe asumirse como un principio: nuestra pequeñez y lo que ello implica: nuestra limitación a conocer.

Y digo ésto porque percibo en algunas charlas o escritos, una especie de concepto subyacente al análisis de (por ej) si Di-s existe o no, como que "yo, a partir de las conclusiones de mi análisis, determinaré si Di-s existe o no; en otras palabras, decidiré sobre su existencia"

Parece tonto formulado así, tan crudamente, pero es lo que se percibe.

Y eso no es posible porque "el universo es aún más extraño que lo que podemos imaginar", y la consecuencia inmediata de eso es que nuestra cabeza es muy pequeña como para intentar "comprender/aprehender" (todo) lo que está por fuera nuestro, lo que nos abarca a nosotros. "El universo es más extraño de lo que puedo imaginar", porque nosotros somos parte del universo, el universo no es parte mía; el universo me abarca a mí, en todo sentido, no sólo en un sentido espacial de tamaño.

Y es obvio eso de inmediato, cuando pensamos que, por ejemplo que nuestros sentidos son muy limitados, que vemos un ancho de banda muy estrecho de la luz, con el oído lo mismo (muchos animales ven y oyen muchas cosas que nosotros no). Y si podemos aceptar que "ahí afuera" (de lo abarcado en nuestra cabeza) hay muchos colores y muchos sonidos (¿música?) que no podemos ver ni escuchar ¿a quien se le ocurre que nuestro intelecto sí, sea capaz de abarcarlo todo?

Entonces, mi opinión es que, lo único que se puede afirmar, desde el análisis filosófico honesto, es nuestra imposibilidad de afirmar nada intelectual sobre lo que nos trasciende, algo así como "es obvio que hay más (en todo sentido) que lo que conocemos, y todo aquello, es incognoscible, por el hecho mismo que nos trasciende"

Givat Zeev, 1 de Setiembre de 2017

NOTAS:
[1] "Principios de filosofía - Una introducción a su problemática" de Adolfo P. Carpio
[2] Que algunos atribuyen a Sir Arthur Stanley Eddington, pero otros afirman que, en realidad, se deriva de otra muy parecida de J. B. S. Haldane
[3] El Cuzarí, libro del médico, poeta y filósofo judío, nacido en España, Yehuda Halevi (1075-1141)
[4] En español, la palabra "creer" tiene un sentido demasiado amplio, puede ser una afirmación rotunda ("creo en la honestidad de fulano") o algo dudoso ("creo que va a llover"), en este caso, la uso en su primer acepción

El pueblo elegido "Andáaa, quien se cren que son?"

Uno de los conceptos más perturbadores con respecto al judaísmo es el del "pueblo elegido". Así como Aristóteles decía que "la naturaleza odia el vacío" (y así explicaba cómo se podía chupar mate con una bombilla), "la gente odia la diferencia". Todo aquel que ose mostrarse diferente, será condenado a todo tipo de bullying, ostracismo y/o agresiones varias. A los ojos del juicio popular, es más justificable ser un asesino serial, que diferente. Vemos a numerosas figuras de la política y el espectáculo que no se molestan en disimular su nivel de perversión, corrupción, violencia y decadencia moral de todo tipo, mientras la opinión pública les muestra su infinita misericordia con un largo "y bueeeeeeeno...." que incluye una disculpa "en blanco" a todos sus defectos. "Todos"... mientras él o ella manifieste un "somos iguales, muchachos, yo soy uno/a de Uds." (Acaso sea el nuevo divino pacto social "quien fuere igual, será perdonado"). La realidad real, que no depende de la moda, ni de la opinión de un ex jugador de fútbol; que no es "Twiteada" por los famosos, ni invitada a comer en televisión (será por eso que tampoco tiene muchos "likes")... ES diferente. "La rebelión de las masas" de Ortega y Gasset, escrito hace casi 100 año, parece profético en muchos aspectos y, particularmente, trata, sin avergonzarse, este tema tan espinoso. Hay diferencias entre las personas...? SÍ, las hay, nos guste o no. Respecto del pueblo de Israel, el libro "El Cuzarí" (entre otras fuentes) explica que, a partir de Abraham, quien tuvo la valentía y la fuerza de rebelarse contra la popularidad del Facebook de la época, inició una cadena de depuración espiritual del ser humano, que, de esta manera, podría recobrar el nivel original que tuvo la humanidad, en su primer exponente: Adam. (Abraham es, en realidad, el eslabón más descollante de una cadena que comienza en Adam, sigue por su hijo Shet, Enosh, Noé, Ever, etc.) Abraham tuvo dos hijos, uno fue fruto y el otro fue cáscara; Itzjak tuvo dos hijos, uno fue fruto y el otro fue cáscara; el tercer patriarca en la cadena, Iaakov, mereció que todos sus hijos fueran fruto. Qué es este característica de fruto y cáscara? El Cuzarí dice que el judío tiene una capacidad diferente, al resto de la humanidad, para captar divinidad y estar cerca de Di-s (luego de la entrega de la Torá, se establecen dos diferencias dentro del pueblo de Israel mismo, que son los Cohanim o sacerdotes y los Leviim, y las categorías de judíos, también son diferentes entre sí). Ésta diferencia va a consistir en algo bueno.. o no. En particular, vemos que Di-s no asigna prerrogativas gratis, los judíos han sido castigados a lo largo de la historia, más que muchos otros pueblos, y ésto también es la "recompensa" de ser elegido. Los judíos tienen libre albedrío como todas las personas, y pueden no estar a la altura de lo que los hace diferentes. El hecho de que los judíos se vean "tan iguales" a los no judíos... realmente es un problema, es una distorsión de la realidad.. no debiera ser así. Eso es el "galut" (el exilio), los judíos estamos en exilio y la presencia divina estáa en exilio también. Nosotros arrastramos a Di-s al exilio con nuestra actitud. Volvamos al tema de la diferencia entre las personas para tocar un punto más. Juancito y Pedrito van a la misma escuela, Juancito estudia y no falta nunca, mientras que Pedrito es un "chanta, vago y atorrante".. eso sí.. muy popular. Mientras Juancito prepara su ingreso a la universidad, Pedrito seduce a todas las chicas del pueblo. Cuando llega la noticia al pueblo de que Juancito recibió su título de Doctor en Leyes con honores, en Harvard, la maestra de 4to grado llama emocionada a la mamá y le dice "yo sabía que ese chico iba a llegar lejos... se notaba" (al que le guste la arqueología, puede buscar el poema "El Rusito" de Héctor Gagliardi.. en YouTube está todo...). Aquí en Israel los chicos dicen "no te rías del nerd, porque mañana será tu jefe". Hay diferencias entre las personas? Sí, definitivamente. Es justo eso? No lo sé. Por qué Di-s decide que uno nazca en New York, otro en Corea del Norte y otro en Gregorio Laferrere? Uno varón, otro mujer, uno negro, otro blanco, uno muy inteligente, otro menos...? No lo sé. Es justo? Acaso yo podría decirlo? Si embargo, se me ocurre que el tema de la justicia en este asunto, como tantos otros temas, puede comprenderse mejor si se cambia el punto de vista. Si pensamos que el éxito en la vida es cuestión de plata, títulos o fama, entonces, automáticamente, los mejores dotados para obtener estos logros, han sido más "afortunados" que los menos dotados; y ésto, no habla bien de la justicia divina. Pero si pensamos en que Di-s nos puso para alcanzar la perfección, desde oooootro punto de vista; si nuestro corazón nos permite reconocer que no depende de nosotros correr 400 m en 10 segs, ni que nos voten, o que a la gente le guste nuestra canción o compren en nuestro negocio, y aceptamos que la única carrera que podemos correr, es el del refinamiento personal, acaso entendamos que un ascensorista que siempre llegó puntual a su trabajo y saludó a todos con una sonrisa, es más exitoso que ese abogado que llegó a juez federal de la nación y es tan corrupto que (como decían en mi pueblo) "si te dice buen dia, salí afuera a mirar, a ver si te está mintiendo" ("La lucha es de igual a igual contra uno mismo" cantaba Baglietto).

Es importante aclarar que, en la historia de Juancito y Pedrito, hay mezclados dos temas diferentes y, además, está inconclusa. Por un lado, se lo describe a Juancito como más responsable y serio, a diferencia de Pedrito, ese es un punto que hay que destacar porque, más allá de que, tal vez, Juancito tenía mayor coeficiente intelectual y venía de una familia que le inculcó mayor responsabilidad hay una parte de elección personal, que Pedrito también tuvo a la mano; luego el título al que llega Juancito, está bien... forma parte de la responsabilidad con que Juancito tomó su porvenir, pero aún no está dicho qué hizo con eso; es posible que Juancito sea el juez federal y Pedrito el ascensorista de nuestra otra historia... porque la historia se sigue escribiendo... hasta el último dia. "Terminemos con ésto" (decía un amigo mío), los judíos son diferentes? sí.. lo son. Son el pueblo elegido por Di-s para un rol específico? sí.. también. Te molesta? Por qué no te vas.... a mirar qué tenés vos de especial que no tienen los demás? y que de arriba te dicen que esa es tu herramienta para la competencia por el perfeccionamiento terrenal? Tenés dones en el deporte? Salí campeón en todo lo que puedas, pero respetá a tus contrincantes, sé un caballero, nunca golpes bajos, nunca una zancadilla, llegá adonde puedas con lo que te fue dado, MÁS tu propio esfuerzo y subite al podio de los que tienen la frente alta y miran a sus hijos, pareja y/o alumnos, de frente (aunque ninguna persona escriba tu historia). Sos mujer? sos policía? sos contador público? sos empresario? sos empleado? sé lo mejor que puedas ser... en tu propio lugar, con tu propia diferencia.

martes, 5 de agosto de 2014

Tishá beAv 5774 (Rev: 0)

Pequeña reflexión sobre la fecha y resumen de una charla que escuché anoche.

Tishá beAv es un dia en el que hay que "entrar"...

Qué rara es la religión judía (o el "judaísmo" para los que no les gusta llamarlo religión): tener "un dia para sufrir" [1].

Y así es... dice la Guemará [2], sobre el versículo que cuenta que el pueblo lloró aquella noche (por el informe negativo de los meraglim, los espías que habían ido a ver la tierra de Israel, antes de conquistarla), dijo haKadosh BarujHu (el Santo Bendito Sea) "Uds. lloraron un llanto gratuito [sin motivo], yo fijo para Uds. llanto [justificado] para las generaciones"

Lo que escuchamos, siempre, es que, lo que debemos llorar, es la falta del Beit haMikdash (el santo templo) y la conexión espiritual manifiesta (en forma evidente a los sentidos físicos) con el Creador, que eso representa; lo cual es una dimensión absolutamente desconocida e inimaginable para nuestra realidad occidental y materialista.

Escuché del Rab Dines shlita, el ejemplo de un niño cuya madre fallece en el parto y, cada año, él tiene la doble emoción de, por un lado, el festejo de su cumpleaños, que sus familiares y amigos le traen regalos, que coincide con el aniversario de su mamá, a quien no conoció y que representa una falta enorme en su vida, de la cual ni siquiera es consciente.

Ayer a la noche, escuché un shiur del Rab Eli Scheinfeld (Nevé Menajem - Giv'at Ze'ev - Israel), que juntaba dos conceptos interesantes:

  • Por un lado, él dice que el llanto es la respuesta natural del ser humano ante la brecha, la distancia, entre lo que se desea y la realidad (que es, la no concreción de ese deseo) y la impotencia que da, el no poder desandar esa distancia.
    Así, vemos que los niños, cuanto más bebés e impotentes de modificar su realidad, la reacción más común que tienen, ante sus cotidianamente muchas situaciones de carencia, es el llanto.
  • Por otro lado, recordó el tema conocido de que los crubim del Kodesh haKodashim (las formas de ángeles que estaban en el Sancta Sanctorum), estaban enfrentados (abrazados según algunas opiniones) cuando la relación entre Di-s e Israel era buena, y se daban la espalda, cuando no era así. Se dice que cuando los romanos entraron al Santo Templo, vieron que estaban abrazados los ángeles y, si bien ellos ironizaron sobre ésto, los judíos se preguntaron (y se preguntan) cómo puede ser que, en el momento cúlmine de castigo de Di-s a su pueblo, en el que destruye el lugar físico de conexión entre el cielo y la tierra, los ángeles tuvieran la actitud reservada para la situación de buena relación.
    De las muchas explicaciones que hay sobre ésto, el Rab Eli trajo el comentario de la obra Tora Temimá que dice [3] "en un momento de separación, como si fuera, se evidencia [o más aún.. se "materializa"] el amor más y más, como encontramos en dos personas que se quieren y experimentan una separación por un motivo determinado, aunque sea un tiempo corto.
Juntando esas dos cosas, vemos, entonces, que, la separación misma, provoca la revelación del amor.

Sería algo así como cuando un miembro de la pareja debe viajar y extraña a su cónyuge; se pone de manifiesto en la distancia, un sentimiento que no siempre se experimenta en la cercanía.

Sin embargo, la gente no programa viajes periódicos para ver cuanto extraña a su familia... el judaísmo... sí. Pareciera que H' reservó un dia del calendario para ese viaje, para esa toma de consciencia de la separación, y de la necesidad que tenemos de cercanía, la añoranza, el anhelo, por lo que no tenemos.

Así nos dijo el Rab Eli una forma diferente (novedosa para mí) de ver Tishá beAv, nos dijo (al menos, lo que yo le entendí) que este es el dia de pensar en toda la brecha que hay en nuestras vidas, de lo que quisimos, queremos, anhelamos, desearíamos... y no fue, no será, o no es aún.

Dijo, también, que (creo que también de la Guemará sale este concepto): "el borracho ve el mundo derecho", y trajo como ejemplo la gente (jóvenes, muchas veces que tienen una situación difícil en sus casas) que salen y toman y/o se drogan y viven un rato la fantasía de que está "todo bien".

Y todos nos emborrachamos un poco, todos los dias, con jitzoniut [4]; trabajo, una película, ejercicio físico, hasta el estudio de Torá puede ser completamente jitzoní, ser tratado superficialmente y significar una distracción (en un pilpul [5] muy sesudo, por ej) de quienes somos, qué queremos, qué cosas tenemos dentro, y que están en el llanto de ese niño que llora en lo profundo de nuestro ser.

Así que Tishá beAv es el dia de enfrentarse con eso.. con uno mismo (o con esa parte)... al menos, una vez al año.

No le pude preguntar al Rab qué había que hacer con ese paquete, una vez que lo abriéramos... si simplemente verlo y tomar consciencia de él, o mirar para arriba y pedirle a Avinu shelbaShamaim (Padre Celestial) que nos ayude con esa carga.

En cualquier caso, hay una avodá [trabajo] que "hacer" en Tishá beAv... hay que entrar en este dia... En lugar de dormir todo el tiempo, hay que sentarse, hablar, escribir, o lo que cada uno tenga que hacer, para meterse dentro y más adentro y más adentro, hasta llegar al profundo lugar del que salen las lágrimas cuando vemos una película o escuchamos una canción que nos conecta con ese lugar y ni sabemos qué nos pasa (por qué lloramos).

Ya son las 17 hs y se acerca el fin de este dia...

Y entiendo que también... hay que salir de Tishá beAb...


Cuando les escribí a colegas y clientes que no iba a trabajar este dia, les dije que hoy era un dia de "ayuno y luto"... no se me ocurrió otra manera de explicarlo...

Y sí... estamos sentados en el piso, sin bañarnos.. son las mismas leyes de conducta que los dias de luto. Y, evidentemente, el propósito es el mismo.. meterse adentro, hasta el punto del sufrimiento.

Pareciera ser que esa es la forma de curarlo... como hacen los sicólogos que buscan retrotraer al paciente hasta el momento del trauma y curarlo, en ese punto de su historia y su memoria.

Las leyes judías para el luto también indican un momento de salir. Supongo que, tanto del luto, como de Tishá beAv, se sale...

Hasta ahora no escuché ningún shiur sobre cómo se sale de Tishá beAv... supongo que porque nuestra cultura es tan jitzoní, que lo que todos los conferencistas se ocupan de ayudarnos a entrar en Tishá beAv, que es lo difícil, por el constante entrenamiento en alejarnos de él.

Entiendo que la avodá de este dia debe tener el doble propósito, entrar.. y salir; s
alir con la maduración de haber encendido la luz en el viejo desván del sufrimiento y haber visto lo que había allí. Salir con el grito del niño en nuestra boca (algo) más madura (que la del niño) y no hacernos los distraídos, y decirle a H' que tenemos cosas pendientes.

Salir con la consciencia de nosotros mismos expandida, dejando lugar para esa parte oscura y tomando una decisión, la única decisión de absoluta íntima libertad y la más verdadera que puede tomar un ser humano, la cual es, su actitud hacia el sufrimiento, hacia su sufrimiento; ante el cual está totalmente solo. Y es lógico que sea así, porque es parte de su destino, de su función y responsabilidad, ante la vida.

Estuve leyendo partes del libro "El hombre en busca de sentido" de Viktor Frankl, un psicólogo que atravesó la experiencia de los campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi [6] y él describe las muchas (aunque parezca increíble) situaciones cotidianas de un prisionero de los campos, de "decidir"... (¿qué podría decidir un prisionero de campos de concentración?)

Él podía decidir su postura interna, su actitud y sus valores, hacia sus circunstancias. El autor describe cómo, en ese experimento sicológico límite en el que se vió envuelto (como víctima) se puede ser valiente, generoso y digno (aún, ante la propia muerte).

Acaso ese sea el mensaje de Tishá beAv (o uno de los mensajes), mi verdadera libertad, mi verdadero libre albedrío, consiste en decidir la actitud para con mi único y exclusivo destino. 

Y es claro que estamos hablando de las partes no agradables del universo de nuestras circunstancias. Ante un regalo, también un niño es capaz de ponerse contento, el tema es qué hacer con las situaciones no favorables.. ¿le voy a contestar mal a mi esposa porque el gobierno no me aprobó la DJAI? [7] ¿voy a dejar de sonreírle a mi pibe que vuelve de la escuela porque me llamaron del banco para decirme que el cheque vino rebotado?

Quizás sea eso lo que tenemos que llevarnos de Tishá beAv.

Entrar en el sufrimento, y salir de ahí, con una actitud más madura y digna.

Giv'at Ze'ev, Israel, 5 de Agosto de 2014



NOTAS:
[1] Tal vez no sea exactamente así... ante cualquier duda, consulte a su Rabino de cabecera
[2] Talmud Babilónico - Volumen Taanit 29a
[3] Sobre Ejá [Lamentaciones] capítulo 1, comentario 104
[4] sería como superficilidad; el origen de la palabra tiene que ver con la palabra afuera
[5] discusión lógica sobre un tema del Talmud
[6] adivino lo que estás pensando "ah bueno.. no te privaste de nada.. la pasaste bomba.." sí.. bueno.. no me llames para animar tu fiestita.. no hoy, por lo menos.
[7] ejemplo de sufrimiento argentino, de imposible traducción.

domingo, 20 de abril de 2014

Adquiere para tí un amigo (Pirke Avot Cap. 1 - Mishná 6)

Este último Shabat leímos el primer capítulo de Pirke Avot y, sobre la Mishná 6 ("...Iehoshúa ben Perajiá dijo: Provéete de un maestro; adquiere para ti un amigo y juzga a cada persona favorablemente" [1])

Sobre la parte "Adquiere para tí un amigo", el Rab Itiel Guiladí, del Beit haSefer leTorat haNefesh (de psicología judía según las enseñanzas del Rab Itzjak Guinzburg) escribió algo muy lindo que quiero compartir (pido disculpas de antemano por las inexactitudes que pueda haber en la traducción, al final el recorte de la revista de la que fue tomado, que es de distribución gratuita)
Es aceptado entre los jasidim, que en momentos difíciles y en que se necesitan de acciones de salvación del cielo "un buen amigo, puede hacer tan bien como un Rebe"
Agrega el Rebe Jaim de Sanz [2], {siendo así} ¿por qué las personas cuando están en un momento difícil no van con un buen amigo y {en cambio, sí} van al Rebe?
{y, él mismo, contesta} Porque es más fácil encontrar un Rebe que un buen amigo
¿Qué es un buen amigo? El Rebe Bunim Mipsija dijo que todos necesitamos tener un buen amigo como Jirá [3], el amigo adulamita [4] de Iehudá, que incluso cuando Iehudá cayó completamente y se inmiscuyó con una prostituta del camino, Jirá pudo volverse a él y ayudarlo. Pero, también en ésto, se pueden identificar varios niveles (del secreto sumisión-separación-endulzamiento que, como se entiende, hay que profundizar).
En el nivel más básico, un buen amigo es alguien que puede recibirme {aceptarme}, también en mis caídas y ayudarme incondicionalmente, y sin criticarme.
En un nivel más elevado, un bueno amigo es alguien a quien yo puedo descubrir {confiar, confesar} las "manchas" de mi alma {mi lado oscuro}, completamente, confiando en que él me va a ayudar a vérmelas con {enfrentar, vencer} mis problemas (como describe el Rebe Elimelej en "Tzetil katán") en el aspecto "dos almas santas {nefashot Elokiot} pueden contra un alma animal {nefesh behemit}" (dicho del Admur haEmtzaí).
En un nivel aún más alto, los que explican los secretos, resaltan que Jirá entiende que, en un nivel profundo e íntimo {pnimí = interno} "no ha habido aquí ninguna prostituta" {Éxodo 38:21}.
Un buen amigo, desde su amor y buen ojo, puede indentificar la bondad interna {oculta} de la caída y, desde ahí mismo, ayudar a salir de ella {a levantarse} y, finalmente, endulzarla (con teshubá por amor que puede volver méritos los pecados deliberados {intencionales}
Que tengamos el mérito de tener buenos amigos!!

NOTAS:
[1] Las traducción de la Mishná está tomada del sidur en español de Editorial Kehot
[2] Es posible que la frase pertenezca a otro Rebe
[3] Ver Éxodo cap. 38
[4] de Adulam (nombre de un lugar)